Actualmente me encuentro leyendo el libro de Henry Jenkins "Cultura Transmedia" y entre los muchos ejemplos que me vienen a la cabeza, no he podido evitar pensar en lo que me parece un gran ejemplo de lo que Jenkins denomina "compromiso mediático", la serie "El Ministerio del Tiempo".
Para quien no la conozca, la serie (española) trata acerca de la existencia de un Ministerio secreto dentro del Gobierno español; el ministerio del tiempo, que se ocupa de mantener la historia de España tal y como se conoce. Para ello, se vale de equipos (o patrullas) formados por varias personas con habilidades diferentes y complementarias que viajan a través de las puertas del tiempo custodiadas en un edificio del centro de Madrid. La patrulla protagonista de la serie son Amelia (la primera universitaria española de la historia), Julián (un sanitario de urgencias del Madrid actual) y Alonso (un soldado de los tercios de Flandes).
La serie, emitida en La 1, eligió los lunes a las 22:00 como día y hora de emisión. Una franja difícil si tenemos en cuenta los diversos programas y series que se emitían ya en ese momento, desde hace más tiempo y con un público fiel. De hecho, durante prácticamente toda la emisión de la primera temporada, su renovación peligró debido a la baja audiencia objetiva. Sin embargo, EMDT vivió un hecho que es similar, aunque en menor medida, al que vive otra serie actual, Juego de Tronos; y es que el volumen de público que visionaba la serie a través de Internet o a través de descarga, era muy superior a la televisiva.
EMDT se ha convertido en uno de los proyectos transmedia más ambiciosos de la televisión española. A través de FaceBook, Twitter, Tumblr y la propia plataforma de RTVE pronto se organizaron grupos que solicitaban desde la renovación de la serie, a mucha más información acerca de los personajes y la historia, hasta compartición de material "fan made" sobre la serie. Todo esto favoreció la creación de "Ministéricos Unidos"; una comunidad cuyo referente es una serie de televisión, pero en la que no sólo se comparte información sobre los personajes de ficción, sino información veraz y auténtica sobre la historia de España. Este hecho, no sólo favorece el aprendizaje y difusión de la cultura; sino que exige un nivel de calidad a la serie superior al de muchas otras, por el simple hecho de basarse el hechos verídicos. Así es que los creadores de la misma, han ido elaborando otra serie de plataformas alrededor de la serie para ampliar, desarrollar y contactar con los y las fans, como son el programa online "los archivos del ministerio", la miniserie "Tiempo de valientes", las quedadas ministeriales, la impresión de diplomas de ministéricos...
Ya veis que EMDT es un gran ejemplo de lo que Jenkins comenta acerca del fenómeno fan y el compromiso (líder entre el público que habita el grandes ciudades, entre estudiantes universitarios y la segunda oferta más vista entre personas adultas de 45 a 64 años), así como de lo que es hoy en día la cultura transmedia, algo que traspasa los límites de la narración haciendo partícipes a los propios seguidores a través de diversos medios y plataformas, en este caso, las redes sociales y que además, se está haciendo desde España. ¿Qué más puedo decir? Pues que... ¡Yo también soy ministérica!

